Beneficios de los Ácidos Grasos para la Piel

Los ácidos grasos son un tipo de lípidos imprescindibles para la mayoría de seres vivos. Son componentes importantes de las membranas que rodean todas las células del cuerpo y están presentes en la capa de lípidos que protege toda la piel. Intervienen en una gran variedad de procesos vitales del organismo. Las personas con deficiencia en ácidos grasos esenciales generalmente sufren resequedad, descamación, tirantez, eczemas o acné y también son más propensas al envejecimiento prematuro que se manifiesta en la aparición de líneas de expresión, arrugas y manchas. Continúa leyendo para que conozcas los principales beneficios de los ácidos grasos para la piel y cómo incorporarlos a tu rutina de cuidado facial.

Aceites ricos en ácidos grasos poliinsaturados

¿Qué son los ácidos grasos?

Los ácidos grasos son biomoléculas lipídicas, formadas por cadenas de carbono e hidrógeno con extremos carboxilos, de diferente longitud y números de enlaces. Cumplen funciones energéticas y estructurales importantes para los seres vivos. Forman parte de la bicapa lipídica de las membranas de todas las células del organismo. Se almacenan en el tejido adiposo del cuerpo como reserva de energía. También componen el sebo que protege toda la piel.

Son precursores de las prostaglandinas, participan en la regulación de la respuesta inflamatoria, la coagulación sanguínea y la temperatura corporal. También participan en la síntesis de lipoproteínas que transportan el colesterol en la sangre. Además, son indispensables para la absorción de las vitaminas liposolubles A, D, E y K.

Tipos de ácidos grasos

Tipos de ácidos grasos

Dependiendo de su estructura, se clasifican en ácidos grasos saturados y ácidos grasos insaturados.

Los ácidos grasos saturados se encuentran principalmente en los alimentos de origen animal y en el aceite de coco o de palma. Generalmente son sólidos a temperatura ambiente porque su punto de fusión es alto. La mantequilla, la carne de vaca y la yema de los huevos son grasas saturadas. El aceite de coco y el aceite de palma también son ricos en grasas saturadas. El consumo excesivo de grasas saturadas se ha asociado al sobrepeso y a enfermedades cardiovasculares.

Los ácidos grasos insaturados son líquidos a temperatura ambiente, tienen un punto de fusión más bajo que las grasas saturadas. Están presentes en los pescados azules y en las semillas de muchas especies vegetales. Los ácidos grasos insaturados puedes ser monoinsaturados o poliinsaturados. Según algunos expertos, consumir cantidades moderadas de ácidos grasos insaturados podría beneficiar la salud cardiovascular, al reducir los niveles de lipoproteínas de baja densidad, popularmente conocidas como “colesterol malo”.

Semillas ricas en ácidos grasos poliinsaturados

Los ácidos grasos monoinsaturados están presentes en casi todos los aceites de origen vegetal. Poseen una sola saturación en su estructura. Resisten mejor las altas temperaturas que los aceites poliinsaturados.

De los ácidos grasos poliinsaturados, hay dos que el ser humano no puede sintetizar y son: el ácido alfa-linolénico (omega-3) y el ácido linoleico (omega-6). Por esto, se conocen como ácidos grasos esenciales. Los otros ácidos grasos que el ser humano necesita son sintetizados por el organismo pero estos dos solo se obtienen a través de la alimentación. Algunos alimentos son una fuente importante de ácidos grasos. Para mantener la salud del organismo, se deben ingerir alimentos ricos en ácidos grasos esenciales como los aceites vegetales vírgenes.

Principales beneficios de los ácidos grasos para la piel

Ácido alfa-linolénico (omega-3)

Es un ácido graso esencial de la serie omega-3. Tiene propiedades antiinflamatorias y fotoprotectoras. Reduce la hinchazón y el enrojecimiento de la piel, ayuda a tratar irritaciones o eccemas. Previene el envejecimiento y acelera la curación de heridas. Se encuentra principalmente en las semillas de linaza, chía, sacha inchi y rosa mosqueta.

Aceite de rosa mosqueta rico en ácido linolénico

Ácido linoleico (omega-6)

Es un ácido graso poliinsaturado de la serie omega-6. Es el más abundante en la composición de la piel, también es esencial, por lo que se adquiere a través de la dieta. Ayuda a mantener la barrera protectora de la piel. Su déficit está asociado a la escamosidad de la piel y a la aparición del acné. Lo contienen los cereales, huevos y aves de corral, la soja, el aguacate o palta y la mayoría de los aceites vegetales contienen ácido linoleico. Los aceites de semillas de uva, maracuyá, cártamo y cáñamo contienen un gran porcentaje de este ácido graso esencial. En varias investigaciones se hallaron bajos niveles de ácido linoleico en las pieles de personas con acné.

Aceite de maracuyá rico en ácido linoleico

Ácido oleico (omega-9)

Es un ácido graso monoinsaturado con gran poder humectante y propiedades antiinflamatorias. Tiene un alto poder de penetración en el estrato córneo. Ayuda a mantener humectadas las pieles secas y a calmar la irritación de las pieles sensibles. También ayuda a restaurar la piel con cicatrices. No se recomienda para pieles grasas o con tendencia al acné porque se ha asociado a un alto grado comedogénico. Es el componente principal de los aceites de oliva, girasol, canola, almendras, aguaje, moringa y neem.

Aceite de aguaje rico en ácido oleico

Ácido gondoico

Es un ácido graso poliinsaturado de la serie omega-9, pero mucho menos graso que el ácido oleico. Penetra rápidamente la piel sin dejar sensación grasosa por lo que es una alternativa para pieles grasas o con tendencia al acné. Los aceites con alto contenido de este ácido graso se oxidan más lentamente por lo que tienen una duración mayor. Es el ácido graso mayoritario en el aceite de jojoba.

Aceite de jojoba para la píel

Ácido ricinoleico

Es un ácido graso monoinsaturado de la serie omega-9. Compone cerca del 90% del total de ácidos grasos del aceite de ricino. Es escaso o inexistente en otras semillas. Se caracteriza por tener más polaridad, densidad y viscosidad que los otros ácidos grasos. Tiene un gran poder humectante y propiedades antiinflamatorias y analgésicas.

Ácidos grasos del aceite de ricino

Ácido láurico

Es un ácido graso monoinsaturado y el mayor componente del aceite de coco. Tiene propiedades antimicrobianas que sirven para tratar hongos en la piel. También es un gran humectante. Es muy utilizado para elaborar jabones con gran poder limpiador y que generan abundante espuma.

Aceite de coco rico en ácido láurico

Referencias:

Zavala, Carlos. (2020). Uso de omega 3 como tratamiento antienvejecimientoMediSur18 (6), 1198-1209.

Morales P, J. y cols. (2012). Nuevas fuentes dietarias de acido alfa-linolénico: una visión críticaRevista chilena de nutrición39 (3), 79-87

Caballero-Gutiérrez, L, Gonzáles, G. (2016). Alimentos con efecto antiinflamatorio. Acta Médica Perú, 33 (1), 50-64

Jiménez, P., Masson L. y Quitral, V. (2013). Composición química de semillas de chía, linaza y rosa mosqueta y su aporte en ácidos grasos omega-3. Revista Chilena de Nutrición, 40 (2), 155-160.

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