¿Sabías que el Aceite de Coco Extra Virgen no Existe?

Desde hace varios años ha aumentado el interés y el consumo del aceite de coco en el mundo, a medida que se han difundido sus beneficios nutricionales y sus múltiples usos para el cuidado personal. Cada vez es más frecuente encontrarlo en tiendas de productos naturales o incluso en grandes supermercados. Probablemente has visto que algunas marcas etiquetan su aceite de coco como “extra virgen” intentando expresar una mayor calidad. Pero la verdad es que el aceite de coco extra virgen no existe y te explicaremos por qué en este artículo.

Solo el aceite de oliva puede llamarse extra virgen

Quizá te sorprenda saber que no hay distinción entre virgen y extra virgen cuando se trata del aceite de coco. Son las mismas características o propiedades nutricionales en ambos casos. No existe el aceite de coco extra virgen.

Algunas empresas usan esta categoría solo para llamar la atención de potenciales clientes que, por desconocimiento, consideran que un aceite de coco extra virgen es mejor que los demás. Pero la realidad es que solo el aceite extraído de las aceitunas puede denominarse “extra virgen” para diferenciarse de los aceites de oliva vírgenes de menor calidad.

Los aceites de oliva extra vírgenes son de la máxima calidad posible entre todos los aceites de oliva que se producen en el mundo. Tienen un grado de acidez menor al 0.8% y no presentan ningún defecto en sus características organolépticas, siguiendo los estándares establecidos por el Consejo Oleícola Internacional (COI).

A diferencia del aceite de oliva, para el aceite de coco no existe aún una normativa, organismo regulador o certificación que pueda clasificar a algunos aceites de coco como extra vírgenes.

Como no existe ninguna reglamentación ni organismo que la establezca, esta categoría no significa nada. Llamarle al aceite de coco extra virgen es solo una táctica de marketing para atraer clientes con una denominación engañosa.

Esto no quiere decir que no hayan diferentes calidades de aceite de coco. Dependiendo de su producción y composición, puedes encontrar 3 tipos de aceite de coco en el mercado:

  1. Aceite de coco virgen
  2. Aceite de coco refinado
  3. Aceite de coco fraccionado

Aceite de coco virgen peruano

Aceite de coco virgen

Según el Codex Alimentarius, se puede llamar virgen a los aceites vegetales producidos con procedimientos mecánicos, sin aplicar métodos que modifiquen la naturaleza del aceite. Solo se purifican con lavado, sedimentación, filtración o centrifugación y no deben contener ningún tipo de aditivo químico.

La Comunidad del Coco de Asia y el Pacífico (APCC por sus siglas en inglés) ha publicado sus estándares para el aceite de coco virgen, estableciendo que se obtiene del grano fresco y maduro del coco, mediante métodos mecánicos o naturales (con o sin la aplicación de calor) que no alteren el aceite.

El aceite de coco virgen se puede producir a partir de la pulpa húmeda del coco, de la que se extrae una emulsión formada por aceite y agua. Luego se separa cuidadosamente el aceite por procesos de cocción, centrifugación o fermentación natural.

También se puede extraer aceite virgen al presionar en frío la pulpa del coco, luego de reducir su nivel de humedad por debajo del 10%. Para esto, la pulpa fresca se seca cuidadosamente a los pocos minutos de abrir los cocos, usando diferentes métodos de calentamiento, con temperaturas controladas.

Aceite de coco refinado

El aceite de coco refinado se produce con la pulpa seca, llamada copra, que generalmente se almacena durante varias semanas o meses antes de su procesamiento. Al triturar la copra se extrae el aceite y finalmente se refina, blanquea y desodoriza. Sin pasar por estos procedimientos químicos no sería apto para el consumo humano.

Debido al refinamiento, este aceite pierde sus principales propiedades organolépticas y nutricionales. A pesar de esto, se usa mucho en la industria cosmética o alimentaria por su versatilidad y bajos costos de producción.

Además de no contener los valiosos nutrientes del aceite de coco virgen, el aceite de coco refinado tampoco tiene sabor, color ni aroma. Por esto, se le denomina aceite de coco RBD, que significa: refinado, blanqueado y desodorizado.

A veces el aceite de coco refinado se somete a procesos de hidrogenación para aumentar su punto de fusión y hacerlo aún más saturado, con lo que algunos de sus ácidos grasos se convierten en grasas trans, que se consideran perjudiciales para la salud.

El aceite de coco fraccionado

Se obtiene al procesar el aceite de coco virgen, para fraccionar sus ácidos grasos, dejando solo los ácidos grasos de cadena media, tras separar los de cadena larga. Esto es posible debido a los diferentes puntos de fusión de los ácidos grasos que contienen los aceites.

Los ácidos grasos de cadena larga tienen puntos de fusión más altos, por lo que se solidifican más rápido que los ácidos grasos de cadena media. Esto permite separar la fracción sólida de la líquida, aplicando diferentes métodos de fraccionamiento.

El aceite de coco fraccionado está compuesto principalmente por ácido caprílico y ácido cáprico. Es un aceite ligero, sin color ni aroma, que no se solidifica. Su duración es más larga que la del resto de los aceites, se oxida y enrancia con menos rapidez.

Tiene un punto de fusión mucho más bajo que el aceite de coco virgen, por lo que se mantiene en estado líquido incluso en temperaturas bajas. El fraccionamiento también reduce el grado comedogénico del aceite de coco de 4 a 2, disminuyendo el riesgo de obstruir los poros.

El aceite de coco fraccionado es muy popular en aromaterapia y cosmética porque no altera el aroma de los aceites esenciales y la piel lo absorbe rápidamente, sin dejar sensación grasosa.

A diferencia del aceite de coco virgen, el aceite de coco fraccionado es solo para uso tópico, no se puede usar como alimento.

Pulpa para extraer aceite de coco virgen

Método de micro expulsión directa y prensado en frío para producir aceite de coco virgen

El aceite de coco virgen de NUA se extrae a través del método de micro expulsión directa (DME por sus siglas en inglés). Utilizamos la pulpa fresca de cocos orgánicos recién cosechados, recogidos manualmente de palmeras silvestres o cultivadas sin pesticidas.

Apenas se abren los cocos, la pulpa se tritura e inmediatamente se seca, a temperaturas bajas, para extraerle la humedad sin afectar la calidad nutricional del aceite. En menos de 1 hora, la pulpa se prensa en frío y el resultado se deja decantar por varias semanas.

Finalmente se obtiene un aceite virgen de sabor y aroma excepcional. Este procedimiento obliga a trabajar con pequeños lotes de cocos frescos, recién cosechados, para producir máximo 60 litros de aceite de coco virgen por día.

El método de micro expulsión directa fue diseñado por un economista agrícola australiano, quien perfeccionó la idea original de una comunidad de las islas Tuvalu, en la Polinesia, donde antiguamente se producía aceite de coco prensado en frío con la pulpa secada al sol.

Tiene la ventaja de usar cocos frescos recién cosechados y procesados en el lugar de origen. También se reutilizan la cáscaras de los cocos para el calentamiento de la pulpa fresca antes de prensarla. El residuo de la prensa, se utiliza para hacer harina de coco. De este modo, el proceso completo es muy eficiente energéticamente y no genera desperdicios.

Aceite de coco virgen o extra virgen

¿Cómo reconocer un buen aceite de coco virgen?

  • Elige siempre aceite de coco virgen en lugar de aceite de coco refinado.
  • Observa en la etiqueta que diga “aceite de coco virgen” y se especifique que ha sido prensado en frío.
  • Normalmente el aceite de coco refinado se etiqueta simplemente como aceite de coco.
  • El color del aceite de coco virgen debe ser casi transparente cuando está líquido y blanco cuando está sólido.
  • El aceite de coco virgen es sólido a temperaturas inferiores a los 24 °C y líquido a temperaturas mayores.
  • El aroma del aceite de coco virgen es similar al coco fresco, muy agradable.
  • Un aceite de coco virgen de baja calidad podría tener un ligero aroma rancio.
  • El aceite de coco virgen tiene un sabor suave característico del coco fresco, no es muy intenso, sino un poco neutro, se revela al degustarlo en el paladar. No sabe igual que la pulpa de coco ni se parece a los alimentos con sabor artificial de coco.
  • Verifica que el aceite de coco virgen se produjo con cocos de palmeras silvestres u orgánicas y que no provienen de palmeras cultivadas con pesticidas.
  • Indaga si el aceite se produjo con cocos recolectados, prensados y envasados en su lugar de origen.

Algunos beneficios del aceite de coco virgen

  • Contiene propiedades antiinflamatorias, antimicrobianas y antioxidantes.
  • Aporta energía y sensación de saciedad.
  • Acelera el metabolismo, ayudando a quemar grasas.
  • Apoya la función digestiva y favorece la absorción de nutrientes de los alimentos.
  • Por su actividad antimicrobiana, protege contra algunas infecciones.
  • Su consumo moderado podría prevenir problemas cardiovasculares y mejorar la función cognitiva.
  • Es un aliado para humectar y nutrir la piel.
  • Mejora la apariencia del cabello, restaurándolo de daños.
  • Ayuda a eliminar hongos y otros microorganismos de la piel y el cuero cabelludo.
  • Previene la aparición de placa bacteriana.

Referencias:

Bawalan, D. y Chapman, K. (2006). Virgin Coconut Oil: production manual for micro -and villange- scale processing. Food and Agriculture Organization of United Nations, Bankok.

Dayrit, F. (2007). Standards for Essential Composition and Quality Factors of Commercial Virgin Coconut Oil and its Differentiation from RBD Coconut Oil and Copra Oil. Philippine Journal of Science, 136 (2), 119-129

FAO/OMS (1999). Norma para aceites vegetales especificados: CXS-210-1999. Codex Alimentarius: Normas internacionales de los alimentos. Revisada y enmendada en 2019.

Kappally, S. et al. (2015). Coconut oil – a review of potential application. Hygeia – Journal of Drougs and Medicine, 7 (2), 34-4.

Hamid, M et al. (2011). Innovative Integrated Wet Process for Virgin Coconut Oil Production. Journal of Applied Sciences, 11, 2467-2469.

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