Cuando decidí dejar de usar cosméticos industriales fui aproximándome a personas, talleres, emprendimientos y marcas que promueven el uso de aceites vegetales para la limpieza y la hidratación de la piel. En ese momento estaba llegando a la selva amazónica donde abunda el aceite de coco virgen, con su espectacular aroma y exquisito sabor; así que rápidamente lo incluí como ingrediente principal de mis comidas y de mis rutinas de autocuidado.

No sabía lo saludable y nutritivo que era hasta que empecé a consumirlo a diario. Excluí por completo a los aceites industriales de mi cocina y sustituí varios cosméticos sintéticos de mi baño. Me sentía feliz de poder usar el mismo aceite para freír patacones y preparar queques, acondicionar mi cabello, desmaquillarme e hidratar mi piel. ¡Mi solución para todo era aceite de coco virgen!

Rápidamente mi cabello se recuperó del daño por la exposición al sol. No podía creer su efecto reparador sobre todo en las puntas abiertas y quemadas. Lo usaba intensivamente, varias veces a la semana, untando todo mi cabello, de la raíz hasta las puntas, por las noches; luego en la mañana lo lavaba con champús naturales y lo acondicionaba con vinagre de manzana. Estaba muy emocionada por haber reparado mi pelo en tan poco tiempo y sin tener que cortarlo demasiado. Al mismo tiempo lo estaba usando como desmaquillante y a veces lo dejaba en mi rostro varias horas o toda la noche. Pero al pasar de los días noté que mi cara estaba produciendo más granos de lo normal.

Fue entonces cuando investigué acerca del uso de los aceites vegetales y encontré la clasificación del Dr. Fulton acerca del grado de comedogenicidad e irritación de las sustancias usadas en la elaboración de cosméticos. En ese momento entendí que no todas las pieles reaccionan igual a los aceites vegetales por muy puros que sean, sino que debemos escoger el aceite adecuado, dependiendo de cada tipo de piel, la zona del cuerpo y el modo de uso.

La palabra comedogenicidad se refiere a la capacidad que tiene una sustancia de obstruir los poros y producir comedones (granos y espinillas). Los comedones son lesiones cutáneas que se originan por la obstrucción de los poros, debido a la acumulación excesiva de sebo. De acuerdo con esto, los aceites comedogénicos son aquellos que bloquean los poros de la piel, promoviendo la aparición de comedones (acné).

Para que escojas el mejor aceite vegetal para tu tipo de piel, utiliza la siguiente tabla de clasificación, que organiza a los aceites vegetales en una escala del 0 al 5, respecto a su grado comedogénico.

Las pieles grasas y con tendencia al acné deben evitar rotundamente los aceites de los niveles 3-5, reservando su uso exclusivo para zonas del cuerpo extremadamente resecas. En cambio, las personas con pieles más secas y sobre todo durante el invierno, pueden requerir aceites de la mitad de la escala comedogénica, para retener la humedad y mantener la piel hidratada.

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