La Mauritia flexuosa, el Aguaje, es una especie de palmera perteneciente a la familia Arecaceae. Habita en las regiones de la Amazonía, la Orinoquía y el pie de monte que se ubica al este de la cordillera andina, por debajo de los 900 msnm. Crece en poblaciones de varias palmeras, formando humedales, de vegetación variada y espesa, que albergan una gran diversidad aves, mamíferos, batracios y reptiles.

Estas palmeras producen millares de frutos durante todo el año. El color de su cáscara es rojo intenso y la pulpa en su interior es amarillo oscuro. El aguaje contiene muchos nutrientes, proteínas, vitaminas, antioxidantes y ácidos grasos beneficiosos para el organismo.

El aguaje es uno de los símbolos más emblemáticos de la vegetación selvática. Algunos pueblos amazónicos lo consideran el “árbol de la vida” debido a que muchas especies de animales, se alimentan de sus frutos.  El pueblo Yagua de la selva amazónica peruana, cree que el jaguar, la anaconda, la lechuza, el caimán y el hombre son los hijos del aguajal. Para los Yagua, el árbol del aguaje es símbolo de la vida y de la inmortalidad.

Desde tiempos antiguos la población de la selva y los llanos aledaños, consumen el aguaje de muchas formas, especialmente el pueblo Achuar (que significa hombre del pantano) de la Amazonía peruana. El aguaje se puede comer fresco, en bebidas o helados.

Del tallo tierno de las palmeras también se extraen palmitos comestibles y de las hojas se obtienen fibras para hacer canastas, sacos, cordeles, chinchorros, esteras, vestimentas y otras artesanías o indumentarias.

No es exagerado decir que el aguaje es la fruta con mayor valor cultural de la región amazónica. El consumo del aguaje es muy importante incluso para la población urbana de la selva peruana, especialmente para las mujeres, quienes lo prefieren entre otras frutas, por su agradable sabor. Se estima que en la ciudad de Iquitos se consumen hasta 20 toneladas diarias de aguaje, donde se le considera como la fruta del amor y la belleza femenina.

El aguaje contiene hasta 20 veces más betacarotenos (vitamina A) que la zanahoria, hasta 30 veces más vitamina E que la palta y una cantidad de vitamina C similar a la del limón. Por esto, se le atribuyen increíbles propiedades para la salud de la piel.

La exuberancia de las mujeres de la selva a menudo se atribuye al consumo continuo de aguaje. La ciencia respalda esta creencia, pues se ha determinado que el aguaje es rico en sitoesterol, una sustancia que regula el exceso de colesterol en el cuerpo y desinflama los tejidos. Esta sustancia también es favorable para la salud de la próstata, específicamente para la hiperplasia prostática benigna.

Su contenido de fitoestrógenos también resulta bastante eficaz para contrarrestar las molestias de la menopausia y del síndrome premenstrual. Equilibra las hormonas durante la adolescencia evitando brotes de acné. Disminuye el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y de padecer cáncer.

BENEFICIOS DEL ACEITE DE AGUAJE:

El aceite de aguaje, prensado en frío, tiene propiedades hidratantes, emolientes y restauradoras que revitalizan la piel maltratada o envejecida. Ha sido usado tradicionalmente por los pueblos de la Amazonía para aliviar quemaduras y otras irritaciones de la piel.

Tiene un hermoso color anaranjado profundo cercano al rojo, debido a que es muy rico en betacarotenos (vitamina A). También contienen altas concentraciones de vitaminas C y E. Por eso es tan apropiado para el cuidado de la piel.

Es un aliado para combatir el envejecimiento prematuro y la proliferación de líneas de expresión en el rostro. El aceite de aguaje es efectivo para atenuar arrugas, cicatrices, manchas, quemaduras. Puede ser utilizado por todos los tipos de piel, pero es particularmente adecuado para pieles secas o envejecidas.

Retrasa el proceso de envejecimiento de la piel gracias a sus propiedades antioxidantes. Es rico en ácidos grasos esenciales beneficiosos para el organismo como ácido oleico, ácido linoleico y ácido linolénico.

Ayuda a proteger y reparar la piel de los efectos dañinos de la exposición al sol. Crea un filtro solar eficaz que protege la piel, retiene su humedad, reduce la resequedad y le proporciona elasticidad. Deja la piel con una apariencia luminosa y ligeramente dorada.

También brinda reparación intensiva al cabello seco. Resulta un reparador capilar intensivo. Hidrata profundamente y restaura el cabello dañado, elimina puntas abiertas, controla el frizz y lo hace lucir brillante. Funciona como una verdadera cirugía capilar natural.

Ayuda a controlar los síntomas menstruales, los malestares de la menopausia y del síndrome premenstrual.

¿CÓMO USAR EL ACEITE DE AGUAJE?

Para cuidar la piel: aplicar 2-3 de gotas del aceite de aguaje en las puntas de los dedos y esparcirlo por el rostro, con suaves masajes circulares y hacia afuera.

Para el cuidado del cabello: colocar 5-10 gotas de aceite de aguaje en las manos, frotar y luego aplicar desde la mitad del cabello hasta las puntas.

Se absorbe fácilmente, sin dejar la piel con aspecto grasoso.

Se puede mezclar con lociones, cremas hidratantes, aceites vegetales o esenciales, para usarlo en la piel o el cabello.

Debido a su coloración naranja intenso, podría manchar la ropa, por lo que se debe esperar a que la piel lo absorba antes de vestirse.

Si se usa en el cabello, se puede combinar con otro aceite base; los cabellos claros podrían absorber el color naranja y adquirir tonalidades cobrizas..

Por su fuerte coloración naranja, a los cabellos claros les otorga una coloración cobriza, conviene mezclar con otros aceites como coco, argán, almendras, jojoba, etc.

3 comentarios de “EL AGUAJE: EL FRUTO REY DE LA AMAZONÍA PERUANA

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