Todos los aceites esenciales son sensibles a la luz solar, el calor y el aire porque aceleran su proceso de oxidación y reducen su eficacia. Si el aceite esencial de lavanda se mantiene bien tapado, en un lugar fresco y oscuro, puede tener una vida útil de aproximadamente 2 años. Después de ese tiempo, aunque siga oliendo bien, es probable que haya perdido parte de sus propiedades terapéuticas y eficacia. Un aroma diferente al original es una señal de que el aceite esencial se ha deteriorado y debe ser reemplazado por uno nuevo.
Gerson N. (propietario verificado) –
Sus propiedades relajantes se sienten rapido, un aroma que te hace olvidar los problemas. Le sentí mango? Delicioso
Edinson R. (propietario verificado) –
El olor me encanta y es cierto que me ha ayudado un poco pero el olor se disipa muy rápido, con respeto a lo demás todo perfecto
Diego H. (propietario verificado) –
Era exactamente lo que buscaba, lo uso principalmente para los baños de mi bebé y lo ayuda a relajarse y dormir mejor.
Anónimo (propietario verificado) –
Genial !!!
Valeria M. (propietario verificado) –
Me relajó demasiado! Lo volvería a comprar todas las veces que sea necesario para descansar bien!
Anónimo (propietario verificado) –
Aroma muy relajante.
Kateri B. (propietario verificado) –
Super para el sueño, lo usa mi papá
Cecilia C. (propietario verificado) –
Es uno de mis aceites esenciales favoritos. Me relaja muchísimo y ayuda con los dolores menstruales.