Los trastornos de ansiedad afectan a un gran porcentaje de la población, sobre todo en las grandes ciudades. Actualmente, muchos de los medicamentos utilizados para tratar la ansiedad tienen efectos secundarios, a veces más insoportables y perjudiciales que los síntomas de la ansiedad a tratar.

Si experimentas frecuentes ataques de ansiedad o niveles excesivos de estrés, es probable que te resulte difícil relajarte al final del día, luego de la jornada laboral. Esa incapacidad para calmar la mente y descansar el cuerpo, generalmente produce insomnio que a su vez genera más ansiedad y estrés.

Las flores aromáticas, además de decorar nuestro hogar, también pueden beneficiar nuestra salud, ayudando a purificar el aire, a aumentar los niveles de oxígeno en el ambiente o a disminuir el estrés y la ansiedad.

 

 

EL JAZMÍN PARA ALIVIAR EL ESTRÉS

La palabra «jazmín» es de origen persa y significa «regalo de Dios». Por sus cualidades relajantes, los aromaterapéutas han recomendado durante mucho tiempo al aceite esencial de jazmín como un remedio natural para el estrés, la ansiedad, la depresión, la fatiga y malestares menstruales o por la menopausia. También se dice que actúa como un excelente afrodisíaco.

Recientes investigaciones revelaron que inhalar el aroma del jazmín produce notables efectos de relajación en el cerebro, aumentando la actividad del neurotransmisor GABA, el principal inhibidor del sistema nervioso central, aliviando la ansiedad, suscitando el sueño y mejorando el descanso.

Se afirma que su efecto puede ser tan potente como los sedantes o pastillas para dormir, que a su vez pueden causar mareos, náuseas, disminución de la tensión arterial, debilidad muscular y alteraciones del movimiento y de la atención y hasta depresión.

 

LA LAVANDA PARA REDUCIR LA ANSIEDAD

Debido a las propiedades calmantes de la lavanda, la medicina popular la ha empleado durante siglos su aceite esencial para aliviar el insomnio y la tensión nerviosa. Del aceite esencial de lavanda son valoradas sus propiedades para reducir la ansiedad. Recientes estudios han demostrado que el aroma de lavanda proporciona alivio del estrés.

Una de las primeras investigaciones sobre los efectos de la lavanda se realizó en la Universidad de Southampton, en la que participaron personas con problemas para dormir. El estudio reveló que el aroma de la lavanda disminuía los síntomas del insomnio y mejoraba la calidad del sueño.

El componente responsable del efecto relajante es el linalool, un terpeno bastante común en diversas especies de flores y plantas aromáticas y abundante en las flores de lavanda. Al linalool se le atribuyen propiedades anticonvulsivas más efectivas que las presentes en la fenitoína y propiedades ansiolíticas más efectivas que las del diazepam, además del beneficio de no producir los efectos adversos que estos fármacos generan.

Un estudio realizado en la Universidad Médica de Taipei, en Taiwán, demostró que la inhalación del aroma de la lavanda ayuda a conciliar el sueño, gracias a la activación del sistema parasimpático, promoviendo la relajación. Otro estudio desarrollado en Alemania reveló que la lavanda puede ser tan eficaz como el lorazepam o el valium para aliviar los trastornos de ansiedad.

Por todo esto, se cree que la lavanda se usará clínicamente en un futuro cercano, tanto para aliviar los síntomas de algunas enfermedades mentales como para relajar a los pacientes antes de someterse a una cirugía o a tratamientos para superar enfermedades crónicas.

¿CÓMO USAR ACEITES ESENCIALES DE JAZMÍN O LAVANDA?

Difusor aromático: agrega 3-5 gotas de aceite esencial de lavanda o de jazmín en el difusor, al lado de la cama, antes de ir a dormir.

Toques: solo un toque en las muñecas o detrás de las orejas puede mantenerte en modo de relajación durante todo el día, prepara una mezcla para toques relajantes con 2-3 gotas de aceite esencial de jazmín o lavanda en 1 cucharadita de aceite de coco, jojoba, almendras u otro.

Automasaje relajante: mezcla 2-3 gotas de aceite esencial de jazmín o de lavanda en 2 cucharaditas de aceite de coco, jojobaalmendras y masajea los hombros, el cuello y los pies, por varios minutos, antes de dormir.

Bruma aromática:  mezcla 150 ml de agua destilada, 40 gotas de aceite esencial de lavanda o de jazmín y 5 ml de alcohol en un envase con spray, aplica en tu cuerpo, almohada y sábanas al momento de ir a la cama.

PRECAUCIONES:

Es importante tener en cuenta que los aromas también generan tolerancia; si te expones continuamente a un determinado aroma, cada vez necesitarás dosis más elevadas para alcanzar el mismo efecto.

No se recomienda abandonar un medicamento para la ansiedad para reemplazarlo por aceites esenciales, sin antes consultar previamente al médico que esté supervisando la administración del medicamento.

 

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