¿PARA QUÉ SIRVE EL ACEITE DE RICINO?

El aceite de ricino es muy popular en cosmética por sus propiedades humectantes, emolientes, antifúngicas, limpiadoras y antiinflamatorias. Entre todos los aceites, se destaca por su capacidad de mejorar la salud de la piel y del cuero cabelludo y promover el crecimiento saludable del cabello, las cejas, las pestañas y las uñas.

Se extrae de la planta de ricino (Ricinus communis), originaria de África, comúnmente llamada higuereta, higuerilla, higuera infernal, mosquitera, tártago o castor (en inglés). El nombre ricino se debe al parecido de sus semillas con algunas garrapatas, denominadas ricinus en latín.

Desde hace miles de años, el ricino se ha cultivado y distribuido en diversas regiones tropicales y subtropicales del mundo, hasta ser considerada una maleza invasora en la actualidad. Produce una gran cantidad de semillas que son altamente venenosas y de las que se extrae un aceite con cualidades medicinales extraordinarias.

En las semillas del ricino está contenida una sustancia letalmente tóxica llamada ricina que, como no es liposoluble, se separa del aceite al ser extraído. Es por esto que el aceite de ricino resulta adecuado para el consumo humano (incluso para ingerirlo en pequeñas dosis como laxante), a pesar de que un número reducido de sus semillas pueden ser mortales.

Al prensar en frío las semillas del ricino se obtiene un aceite conformado por ácidos grasos esenciales, vitaminas, proteínas y sales minerales. Del total de ácidos grasos que contiene, el 90% es ácido ricinoleico, al que se le atribuyen gran parte de las increíbles cualidades de este aceite. También está compuesto por una gran cantidad de vitamina E que le otorga un potente efecto antioxidante.

BENEFICIOS DEL ACEITE DE RICINO

Se puede usar puro o mezclado con otros aceites más ligeros, para masajear más fácilmente la zona del cuerpo donde se va a aplicar. Es un aceite espeso y versátil debido a la cantidad de usos en los que puede incluirse. Estos son algunos de los principales beneficios del aceite de ricino:

  1. Es rico en vitamina E que protege la piel del envejecimiento prematuro.
  2. Promueve la producción de colágeno y elastina, disminuyendo la apariencia de estrías y cicatrices.
  3. Limpia en profundidad los poros, por lo que resulta ideal para usarlo como desmaquillante o limpiador facial, porque arrastra suciedades e impurezas y ayuda a controlar o prevenir el acné.
  4. Es emoliente y humectante, restaura la piel afectada por irritaciones o picaduras.
  5. Regenera el cabello dañado, especialmente las puntas secas.
  6. Limpia y equilibra el cuero cabelludo, sirve para tratar la caspa y prevenir la caída del cabello.
  7. Fortalece las pestañas y las cejas y promueve su crecimiento saludable, permitiendo que se vean más abundantes y largas.
  8. Nutre y repara las uñas débiles y quebradizas.
  9. Ayuda a eliminar callosidades y verrugas.
  10. Alivia dolores musculares o articulares.

10 USOS DEL ACEITE DE RICINO

  1. Caspa y caída del cabello: por las noches, masajear el cuero cabelludo con 1-2 cucharaditas de aceite de ricino, durante al menos 5 minutos, a la mañana siguiente se debe lavar el cabello como de costumbre; para un mejor efecto se puede mezclar con 1 gota de aceite esencial de romero.
  2. Fortalecedor de cejas y pestañas: luego de lavar la cara, tonificar y aplicar el humectante facial de rutina, aplicar 1 sola gota de aceite de ricino, primero en las las pestañas y luego en las cejas, con la punta de los dedos limpios o con un cepillito especial para cosmética, evitando que el aceite entre al ojo.
  3. Reparador de puntas: aplicar suficiente cantidad para humectar el cabello; se puede mezclar con aceite de coco para rendirlo un poco o con aceite de argán para un mejor efecto.
  4. Limpiador facial: mezclar 2 gotas de aceite de ricino con 6 gotas de aceite de jojoba o de aceite de pepa de uva; con esta mezcla masajear la cara en forma de círculos durante varios minutos, especialmente en las zonas de mayor acumulación de impurezas como alrededor de la nariz y los labios. Finalmente, se retira el aceite con un paño suave mojado en agua tibia-caliente y para terminar se debe lavar la cara con un jabón especial para el rostro.
  5. Humectante antiarrugas: aplicar máximo 2 gotas o mezclar 1 gota del aceite vegetal más adecuado para tu tipo de piel y masajear suavemente las zonas con arrugas o líneas de expresión.
  6. Ojeras: masajear suavemente el contorno de los ojos con 1 sola gota de aceite de ricino, especialmente en el párpado inferior, para promover la desinflamación y descongestión de la zona.
  7. Reducir el acné: lavar la cara con agua tibia para que se abran los poros y aplicar una mínima cantidad de aceite de ricino, únicamente en las zonas con acné, máximo 3 veces por semana.
  8. Reparador de uñas: con las manos limpias, masajear las uñas y las cutículas con 1 gota de aceite de ricino por cada mano, también se puede añadir 1 o 2 gotas en la crema de manos.
  9. Callos y verrugas: por las noches, aplicar 1 gota sobre el callo o la verruga y cubrir con un apósito, hasta que se reduzca o desaparezca.
  10. Estrías y cicatrices: masajear suavemente la zona afectada con suficiente cantidad de aceite de ricino, 2 veces al día, hasta que disminuyan o desaparezcan.

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